¿Qué podemos aprender de Popeye para hacer branded content?

Popeye branded content

Hoy voy a salirme de mi línea habitual, mucho más técnica, para contaros una historia que seguro os va a ser útil para vuestra web o empresa. Os voy a hablar de la historia del nacimiento de Popeye y de cómo los productores de espinacas multiplicaron su producción gracias a la historia de este simpático personaje. Para muchos, Popeye fue la primera estrategia de branded content de la historia.

Todo comenzó en 1929 cuando los productores de espinacas decidieron publicar una tira cómica en un periódico con un personaje que estuviera saludable gracias a alimentarse de espinacas. La tira cómica fue todo un éxito y finalmente Popeye se convertiría en uno de los personajes animados más famosos de todo el mundo.

Popeye

Fue tal el éxito de esta campaña que el aumento de producción que consiguieron los agricultores que producían espinacas llegó a valores nunca vistos. Popeye se convirtió en su solución y en muchos pueblos de Estados Unidos hay carteles y estatuas dedicadas a este personaje.

Cartel dedicado a Popeye

Posiblemente los productores de espinacas no tenían constancia de estar haciendo branded content, pero lo hicieron muy bien. Aportaron valor añadido a los clientes para que vieran su contenido sin sentirse obligados y además promocionaron su marca. Requisito que cumplía con creces Popeye y que le ha permitiendo vivir durante casi 100 años como uno de los personajes animados más queridos por los niños.

Aplicando el ejemplo de Popeye a nuestra empresa

Visto el ejemplo de este personaje, es importante quedarnos con lo que podemos aplicar a nuestra empresa o sitio web para poder sacar el mismo partido que los productores de espinacas americanos. Casos como los de Popeye sólo pasan una vez, pero sí podemos conseguir hacer campañas que lleguen a mucha gente sin que nos cueste mucho dinero. Además, los tiempos han cambiado y los estímulos publicitarios llegan por todas partes. O nos logramos diferenciar o nuestra publicidad será una más de tantas. En resumen, lo qué podemos aprender de Popeye es lo siguiente:

  • Nuestra campaña debe emocionar, ofrecer cosas nuevas, hacernos reflexionar. Se trata de una publicidad activa, no pasiva
  • Originalidad ante todo
  • Adaptarse a nuestro público objetivo
  • Ofrecer valor añadido a nuestros clientes
  • Una buena campaña de publicidad no tiene porque tener un coste elevado

Por último y para contextualizar el branded content con una campaña actual os quiero mostrar una de las campañas que más me han sorprendido recientemente. La campaña fue lanzada por la marca de coches FIAT. Esta vez, para promocionar uno de sus coches, en vez de hacer un vídeo de toda la vida donde el coche es el protagonista, añadió algo distinto al vídeo.

Este elemento diferenciador fue el rap que canta la protagonista de este vídeo, una madre de 3 hijos. El vídeo ha conseguido más de 4 millones de reproducciones y la canción sonaba en todas partes sólo unos días después de su lanzamiento.  Es una campaña económica pues el vídeo triunfó en Youtube y además rompe con todo lo anterior.

No se los coches que la empresa logró vender, pero lo que está claro es que el coche aparece bastante en el vídeo y más de 4 millones de personas lo vieron gracias a esta campaña de branded content. Un claro ejemplo de que esto va más allá de Popeye, pero se puede aprender mucho de lo que con este personaje se hizo: publicidad creativa, orginal, emotiva y con un presupuesto que no tiene porque ser excesivamente grande.

Juan Uceda

Co-fundador de Communityme. A veces Project Manager, a veces Marketing Online, a veces SEO, a veces CTO... pero siempre emprendedor. Me puedes encontrar en Google+. Si lo prefieres podemos hablar en Twitter.

1 comentario

  1. Pingback: Community manager muere aplastado, documental Startup y magia en Vine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *