8 + 1 Conocimientos imprescindibles (que nadie te dice) para petarlo en digital

8 + 1 Conocimientos imprescindibles (que nadie te dice) para petarlo en digital

Ok, así que quieres trabajar en Digital. Te has abierto tu cuenta de Twitter y Linkedin, tienes muy claro cómo utilizar Instagram y Facebook para a partir de ahora ser un profesional del 2.0.

Te has comprado algún libro de Steve Krug por lo de la experiencia de usuario, tienes los ladrillacos de Avinash a medio terminar pero los vas a desempolvar en cualquier momento (sí, ya) y te sabes toda la teoría de The Art of SEO de memoria aunque a ratos se te hiciese pesadete.

Si eres de los avanzados de la clase tienes algún grupillo de Facebook o Linkedin, alguna cuenta troll en Twitter y sigues a No Sin Mis Cookies para estar al día de todo. Si sigues a @bruroar en Twitter ya es que eres un/a verdadero/a artista.

Pero en realidad todo eso no importa nada en digital. Porque si quieres PETARLO necesitas otro set de habilidades, unas maestrías muy específicas que no pasan por el SEO, SEM, SM, CRO, UX, UI, HTML, CSS o la AW. Pasan por el FLOW.

Para PETARLO necesitas saber esto:

1. Hacer GIF que MOLEN MAZO

Porque si puedes hacer un keyword research, una auditoría SEO y triplicar las visitas de una web vas a seguir siendo la amiga fea del becario que se sienta a tu lado y en 2 minutos ha hecho un GIF viral de Celia Villalobos jugando al Candy Crush y lo está petando en Twitter y al que en forocoches le hacen la ola. Es triste pero es así.

Así que ya te estás leyendo un par de guías y poniéndote al pie del cañón el próximo día que un político/futbolista/periodista la lie. Ahí hay oro.

Puedes empezar por algunas guías básicas y seguir a partir de ahí.

2. Dibujar, aunque lo hagas mal

No solo es imprescindible para saber expresar tus ideas visualmente, para hacer mockups necesarios en UX, para bocetar interfaces, recursos y en última instancia si se te da que te mueres, dedicarte a la ilustración y hacerte millonario y que los hombres te deseen y las mujeres te envidien. O al revés.

Además, se lleva lo feo, lo sencillo, lo naif. La mayoría de la gente lo utiliza como recurso cómico o para producir más contenido, pero si se te da mal lo puede utilizar como la excusa perfecta para ocultar tu falta de talento.

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3. Hacer presentaciones de esas minimalistas que se salen

Porque el medio de comunicación estándar en la agencia, cliente o consultoría en la que acabes no es la palabra hablada, ni siquiera el mail. Es el PPT. Y no vale con controlar Powerpoint y Keynote al nivel de quinto de primaria y aquella presentación que hiciste sobre los afluentes del Tajo con Comic Sans que te sangraban los ojos.

Debes dominar el trabajo previo a una presentación, cuál es el objetivo, de cuánto tiempo dispones, qué contar y qué no, el ritmo, el storytelling de la presentación, saber qué tipografías utilizar, qué colores y qué recursos. No saturar de texto cada presentación como si fuese un vagón del metro de Tokyo, sino cuidarla con el mimo de un jardín Zen.

Menos mal que hay gente que se dedica a ello que puede echarnos una mano.

4. Hablar que dé gusto oirte

O lo que es lo mismo, que cuando vayas a vender un proyecto la gente no piense que no tienes ni idea de lo que hablas. Aunque no la tengas.
Porque independientemente del puesto que ocupes, es imprescindible saber comunicar oralmente, aunque solo sea para ponerle banda sonora a esa pedazo de presentación que te acabas de currar.

Habla bien, habla articulando, ni mucho ni poco sino cuando toque, aprende a moverte cuando hables, habla que se te escuche bien, ni alto ni bajo; que cuando vayas a decir algo en el caótico gallinero en el que tienden a convertirse las reuniones agencia-cliente o entre equipos, la gente calle y escuche.

Aprende a hablar con alguien que no conoces de nada. Aprende a hablar ante una audiencia. Aprende a hablar delante de una cámara: es más difícil de lo que parece y el día que te toque hacer un webinar me agradecerás hasta el infinito haber practicado para no parecer el primo lento de Rayman.

5. Hacer vídeo como Coppola (pero mejor)

Porque el que en 2015 no está haciendo vídeo, o se ha dado por vencido en el tema de contenidos, o lleva mucho retraso.

Youtube es el rey de Internet en estos momentos, pero además el vídeo en Facebook se ha convertido en una genial opción para generar engagement.

En este escenario no es solo necesario saber hablar y moverte ante una cámara sin que haya nadie al otro lado (que es aterrador las primeras 200 veces) sino que también es imprescindible dominar software de grabación (de cámara y pantalla), saber editar y tener un conocimiento básico de guión. No tienes que ser el Nacho Vigalondo de tu barrio, simplemente saber crear algo divertido para vídeo sin que haga falta improvisar.

Como extra, programas de postproducción como After Effects pueden hacerte destacar del resto, pero tampoco nos volvamos locos.

6. Hacer copy con el corazón

Porque escribir sin faltas no lo es todo. Hace falta comunicar bien, hablar en el idioma de tu audiencia y transmitir en el tono y la voz que buscas.

En este punto damos por hecho que escribes bien: sin faltas, errores sintácticos o faltas de puntuación. Recuerda, poner comas de más en un texto como si fuesen adornos de repostería no es escribir correctamente.

Por supuesto ser un buen copy implica saber la diferencia entre escribir demasiado, escribir lo justo y escribir demasiado poco.

Si no tienes ni idea de por dónde empezar, quizás el blog de Maider Tomasena sea un buen lugar para empezar.

7. Bloggear a base de bien

Da igual que lo hagas en tu blog, a base de guest blogging o que seas el rey de Medium o LinkedIn; escribir sigue siendo una de las formas más sencillas de labrarte una identidad digital. Aunque sea por las bajísimas barreras de entrada.

Es más, estas bajas barreras de entradas van a ser las que permitan darte a conocer en miles de blogs en cientos de industrias. No todo el mundo tiene un canal de slideshare, youtube o soundcloud: los blogs siguen siendo más populares en el entorno profesional, y casi todos aceptan contenido de gran calidad.

A menudo un blog es una forma de centralizar toda nuestra presencia en Internet: Si tienes suerte tendrás un Instagram con 4 millones de seguidores y podrá ser el centro de tu identidad online. Si no, tendrás una presencia media a lo largo de varios canales, algunos posts buenos, algo de presencia en Redes Sociales, algún premio o punto álgido que te gustaría mencionar.

Y por supuesto, el bloggear no es solo escribir: es mantener un calendario editorial, saber cuándo y cómo actualizar contenido, cómo optimizarlo basándonos en la analítica web, cómo analizar a la competencia, cómo escribir para SEO y cuándo hacerlo o la importancia del contenido evergreen, entre otros.

8. Ser excelente en Excel

No solo es la base del SEO, SEM, la estrategia de Marketing, el e-mail marketing o la analítica web entre otros. También es básico para el reporting.
Saber de excel te va a permitir automatizar tareas, dar sentido a los datos, y en general su dominio absoluto es lo que diferencia al amateur bienintencionado del auténtico maquinote del digital.

Adicionalmente, no vendría mal acompañarlo de algunos conocimientos de estadísitca. Cualquier estudio o infografía con datos que se precie necesita medias, medianas, correlaciones y porcentajes. Son los deliciosos trozos de piña en la pizza que es el marketing de contenidos, sobre todo en cuanto nos metemos en contenido premium.

Y no, no hagas caso a lo que te digan. El excel es sexy. Las tablas dinámicas son porno duro.

Extra: Hacer amigos

En el marketing online va todo de a quién conoces. Arrimarte al fuego que más abriga suele ser el consejo número uno para cualquier persona que empiece, y habrá quien lo llame buscar sinergias, fomentar el trabajo en equipo, encontrar nuevas fórmulas de colaboración. Otros lo llamarán ser un trepa. Ambos pueden tener razón dependiendo del conexto.

En cualquier caso, tener una amplia red de contactos, colaborar constantemente con otras iniciativas, hacer de los eventos de networking tu segunda casa, será la mejor forma de convertirte en un gran profesional online en cualquier campo.

Al fin y al cabo, y siendo realistas, es casi imposible dominar todos los puntos de la lista, sobre todo si estamos centrándonos en especializarnos en un área en concreto. ¿Que no sabes de algo? Al menos ten el teléfono de quien sepa y pueda enseñarte.


¿Me dejo alguna habilidad en el saco? Para eso están los comentarios: no te olvides de decir cuál es, para ti, la habilidad imprescindible más menospreciada generalmente.

Bruno Rodríguez

Bruno escribe en mimamamememe y bruroar, le flipa la cultura digital, estudia en la Universidad de Sidney y comparte sus frikadas en @bruroar.

4 comentarios

  1. Jeff   •  

    No me había reído tanto luego de leer tan verosímil post lleno de verdad. Creo que me sentí identificado. GRANDE! 😉

    • bruno   •  

      Gracias Jeff, me alegro de que te haya gustado! 🙂

      ¿Entonces no me dejo ninguna?

  2. Javi Pastor   •  

    Buah, el punto 1 para mí ya me hizo empezar de lujo el post y leerlo entero de una tirada 😀

    Y el 8 es algo de lo que te das cuenta a medida que empiezas a usarlo. Que el Excel parece esa chorrada de programa que abres de vez en cuando por error cuando querías abrir el Word, pero el potencial que tiene es simplemente bestial.

    Un saludo!

    • bruno   •  

      El Excel es ese programa con el que te podrías tirar toda una vida y seguir descubriendo cosas sobre él.

      Creo que, cuando Nietzsche decía “inexpresable y sin nombre es
      aquello que constituye el tormento y la dulzura de mi alma, y que es incluso el hambre de
      mis entrañas”, se refería al excel. En serio.

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